Fibromialgia

 

Fibromialgia, la gran desconocida

La fibromialgia, asociada o no, es una gran desconocida para nuestra sociedad y, terriblemente, también para parte de el cuadro médico.

 

En líneas generales, la Fibromialgia es…

Se trata de una enfermedad crónica con abundantes síntomas que se presentan de forma simultánea. El síntoma principal es el dolor generalizado en músculos, ligamentos y articulaciones.

Otros síntomas son el cansancio, la falta de sueño, la perdida de concentración y memoria, así como la ansiedad y la tristeza. De forma menos frecuente, aunque con una posible aparición en cualquier momento de la enfermedad, se presentan síntomas como dolor de cabeza, alteraciones digestivas, mareos, contracturas musculares, escalofríos, febrícula, ruidos en los oídos, sequedad de boca y ojos o picores generalizados.

 

Síntomas

A continuación enumeramos algunos de los síntomas que se pueden presentar debido a la Fibromialgia:

  • Dolor generalizado
  • Alteraciones del sueño
  • Dificultades cognitivas
  • Alteraciones del estado de ánimo
  • Dolor de cabeza
  • Alteraciones digestivas
  • Mareos
  • Contracturas musculares
  • Escalofríos
  • Febrícula
  • Ruidos en los oídos
  • Sequedad de boca y ojos
  • Picores generalizados

 

Por qué se produce la Fibromialgia?

Son muchos y variados los estudios acerca de las causas de la Fibromialgia. Se ha investigado si puede ser producida por infecciones víricas, enfermedades hormonales, enfermedades musculares o tóxicos ambientales, sin embargo, a día de hoy no se conocen los motivos específicos que hacen que se produzca.

En las últimas investigaciones se ha puesto de manifiesto la alteración de los neurotransmisores en las personas afectadas. Los neurotransmisores son los que permiten la comunicación entre las células nerviosas y si estos no se producen en las cantidades y momentos adecuados se produce una disfunción en todos los circuitos del sistema nervioso. Esta alteración es la que provoca los síntomas de la enfermedad.

Un ejemplo de esta disfunción es la percepción del dolor que se encuentra aumentada ante determinados estímulos y que es la causante del dolor generalizado, principal síntoma de la Fibromialgia. Síntomas como los trastornos del sueño, el dolor de cabeza, el cansancio, las alteraciones digestivas, los trastornos cognitivos, la ansiedad y otros síntomas depresivos son también consecuencia de este mal funcionamiento del sistema nervioso.

 

Predisposición Genética

Como en otras muchas enfermedades la genética parece estar implicada en la Fibromialgia. Es común que la predisposición a padecerla aumente cuando ya se han desarrollado otros casos en la misma familia. Ya existen estudios acerca de como determinados genes están asociados al desarrollo de esta patología.

 

Desencadenantes de la Fibromialgia

Cualquier situación de estrés puede actuar como gatillo para el desarrollo de la enfermedad, la aparición de un brote o el aumento de sus síntomas. Cuando se produce el fracaso de los mecanismos de respuesta ante el estrés, se desencadena la sintomatología de la enfermedad. La Fibromialgia no está causada por sus desencadenantes, sin embargo, si puede iniciar las manifestaciones clínicas de esta.

 

Cómo se diagnostica

En el pasado se daba mucha importancia a la sensación de dolor que se producía al apretar los puntos gatillo, siendo imprescindible la mialgia en ellos para el diagnóstico de la enfermedad. Sin embargo, actualmente no se deben utilizar para el diagnóstico, ya que se ha comprobado que no son específicos de la enfermedad.

Actualmente el diagnóstico se lleva acabo por medio de la evaluación de la sintomatología que presenta la Fibromialgia. Cuando sus síntomas se presentan a un mismo tiempo y con cierta intensidad hacen pensar en esta patología. Las exploraciones no son demasiado concluyentes, pero si se suele presentar una hiperalgesia. Además sirven para descartar situaciones como la inflamación articular. De cualquier forma, no se llega al diagnóstico por la exclusión de otras enfermedades.

 

Tratamientos Farmacológicos

No existe una cura para la Fibromialgia, por lo que la forma de tratar esta enfermedad va dirigida hacia la paliación de sus síntomas y la detención del progreso de la enfermedad. El principal objetivo es procurarle al enfermo lo necesario para que pueda desarrollar una vida normal.

No se debe usar un medicamento para cada síntoma. Los tratamientos utilizados tratan varios síntomas a la vez, desde el dolor a la ansiedad, teniendo efectos también sobre la falta de sueño, el estado de ánimo, el cansancio y la capacidad funcional, entre otros. Los medicamentos que se suelen prescribir son aquellos que corrigen los mecanismos que se cree que son los responsables del  desarrollo de la fibromialgia.

El uso de analgésico está recomendado sobre todo al inicio de la enfermedad, no debiéndose hacer un abuso de ello, siendo más recomendable la administración de un paliador del dolor más potente que el aumento en demasía de la dosis de otro con menos efectividad.

Es reseñable también que los efectos secundarios que pudiera producir la farmacología deben ser evaluados, ya que en muchas ocasiones causan más daño que beneficio.El cualquier caso, resulta imprescindible la prescripción médica de cualquier tratamiento farmacológico.

 

Otros tratamientos

Existen gran variedad de tratamientos alternativo que pueden mejorar el curso de la enfermedad y que nuestro sistema sanitario no cubre. Algunas de estas terapias son la acupuntura, la homeopatía, la quiropraxia y los productos de herbolario, entre otras. Estas terapias no tienen efectos secundarios pero tampoco se pueden asegurar sus resultados.

Sin embargo, hay otro tipo de terapias que pueden mejorar la calidad de vida y cuyo resultado es efectivo. Las tratamos en profundidad a continuación.

 

Tratamiento Psicológico

El tratamiento psicológico, aunque complementario, resulta de gran importancia, entre otras cosas porque permite un mejor abordaje de la enfermedad. Es importante tener claro que la salud no depende exclusivamente del funcionamiento biológico, sino que en ella están implicados otros factores tan importantes como este. Hablamos con esto de los factores psicológicos y sociales.

De forma general y en muchos casos olvidamos el cuidado de esto dos últimos puntos y de forma más habitual en personas con fibromialgia debido al dolor crónico y otros síntomas que se desarrollan con la enfermedad. El aislamiento psicológico y social que se produce cuando no es posible un desarrollo normal de la vida cotidiana ha de ser tratado. El enfermo de fibromialgia ha de trabajar en una socialización adecuada, pero sobre todo en entornos en los que pueda ser comprendido.

Este tipo de tratamiento sirve así como método para aprender a enfrentar la enfermedad, para paliar la ansiedad que con esta se desarrolla y para adaptar el enfrentamiento a los problemas de forma que estos produzcan un efecto menor en la salud. También ayudará con posibles miedos y fobias que pueden producirse ante la incertidumbre e inseguridad que día a día produce la fibromialgia.

La asociación pone a la disposición de los socios tratamiento psicológico. Si deseas más información visita las secciones Actividades o Terapia Psicológica.

Si necesitas buscar un psicólogo para tu tratamiento puedes entrar en la web del Colegio de Psicólogos de Madrid en la cual podrás encontrar a los colegiados en esta especialidad. Consulta otros Colegios de Psicólogos para otras comunidades.

 

Actividad Física

Se recomienda una de forma habitual en las personas afectadas de fibromialgia, ya que los efectos de esta, al igual que en las personas que no la padecen, son beneficiosos para la salud y ayudan no solo a fortalecer el cuerpo sino también a afrontar determinados síntomas.

La actividad física mejora la función cardiorespiratoria y reduce el riesgo de padecer enfermedades coronarias entre otros beneficios, pero para las personas con fibromialgia produce otros efectos que son de suma importancia. Esto es, aumenta el tono muscular, la movilidad articular, mejora el equilibrio y generalmente lleva a adoptar una postura más saludable.

Con el aumento del tono muscular y la movilidad articular el desarrollo de tareas diarias pasa a ser menos complicado, mas llevadero, debido a que con una musculatura adecuada es esfuerzo es menor. Mantener un buen tono muscular es de suma importancia para los afectados de esta enfermedad. Algo muy similar ocurre con los otros tres beneficios mencionados. Se debe hacer hincapié en mantener un postura corporal correcta, ya que con esta ser reducirá el riesgo de sufrir sobrecargas musculares.

Señalar también que los ejercicios aeróbicos reducen la percepción del dolor y son una gran manera de calmar la ansiedad. Resulta de suma importancia potenciar la capacidad aeróbica, así como la fuerza y la flexibilidad, ya que con ellas desarrolladas de manera adecuada se produce una disminución del dolor. Esta reducción del dolor debido al fortalecimiento cumple un principio que se cumple de igual manera en personas afectadas y sanas.

Al comenzar a desarrollar una actividad física de forma habitual es importante tener en cuenta que existe una fase adaptación en la cual el cansancio y las agujetas serán inevitables, sin embargo esto no debe ser motivo para cesar en este buen hábito, ya que sobrepasada esta fase los beneficios serán visibles.

Es importante vencer ese miedo al dolor por el movimiento, ya que si no se vence se entra en un círculo en el que al perder musculatura el dolor se hace más patente y vencerlo resulta cada vez más complicado.

 

Fisioterapia

La fisioterapia es también un sistema de paliación del dolor a tener en cuenta. Esta está cuenta con técnicas que minimizan el dolor y así mejoran la calidad de vida. Es importante ser tratado por un buen fisioterapeuta que valore tus síntomas y adapte sus técnicas a tus necesidades, ya que lo que en un paciente con fibromialgia puede ser beneficioso en otro no lo puede ser tanto e incluso puede ser perjudicial.

 

Hábitos saludables

Es de suma importancia mantener unos hábitos de vida saludables, ya que estos ayudaran a que el desarrollo de las actividades cotidianas sea más sobrellevable.

Hay que prestarle mucha atención a la higiene postural. Con ella conseguiremos que evitar muchos daños, dolores, que se producen por una mala ejecución de las tareas, incluyendo como tareas es simple hecho de estar de pie, sentado o tumbado.

Llevar una dieta que sana que aporte los nutrientes que el cuerpo necesita para su correcto funcionamiento será otro de esos hábitos saludables que tendremos que tener muy en cuenta. Una alimentación adecuada también nos ayudará a paliar parte de la sintomatología que se produce con esta enfermedad.